Cronolíneas de México
Héctor Murillo Cruz
Tuve la fortuna de iniciar mi vida político-administrativa en 1957, al lado de Don Ángel Carvajal, secretario de Gobernación, -un hombre público ajeno a la corrupción- quien me nombró Auxiliar en su Secretaría Particular. Después fui ayudante Civil en la Ayudantía del secretario del ramo, Gustavo Díaz Ordaz, pero no aguanté.
Don Ángel fue el padre de mi fallecido amigo Gustavo Carvajal Moreno, ex presidente del PRI, -político honorable-, donde colaboré con él como director de la revista ’La Republica’, y hombre clave por 30 años de la Conferencia Permanente de Partidos de América Latina y el Caribe, COPPPAL.
Con Don Ángel, tuve oportunidad de conocer innumerables personajes, desde Don Gilberto Bosques, político, diplomático, periodista… famoso por el salvamento de 40 mil republicanos españoles y judíos, cuando fue Cónsul mexicano en Marsella, donde fue prisionero de Hitler al invadir Francia, hasta Juan José Arreola y Elena Poniatovska, quien años después, cuando yo jefaturaba las ediciones de la UNAM, me entrevistó en ’Novedades’.
Por cierto, arriba de mi escritorio en la que fue la secretaría Particular porfiriana, -debidamente inventariada- estaba la foto de Rosendo Pineda, jefe de ’Los científicos’ de Porfirio Díaz. De Gobernación data mi recuerdo de Isabel Turrent quien visitaba el anexo de la Secretaría Particular y conversaba con Hermila y otras. Entonces se decía era sobrina de mi jefe.
Turrent era una joven espigada de pelo lacio y negro, que paseaba su gracia nomás…Luego se casó con el historiador Enrique Krauze, pero eso es otra narrativa.
Isabel Turrent es colaboradora habitual en páginas editoriales del diario ’Reforma’, y lo hace a fondo y bien. Hace días publicó un comentario esclarecedor: ’Los fanáticos de ultraderecha que tomaron por asalto la ciudad de Charlottesville con el pretexto de evitar que la estatua del general confederado Robert E. Lee se vaya al basurero de la historia, donde merece estar, representan la cara más oscura de Estados Unidos. El Ku-Klux-Klan, que trafica con la fantasía de la ’supremacía blanca’ y la nostalgia de la Causa Perdida –la derrota de la confederación esclavista en 1856-; neonazis antisemitas con sus detestables suásticas; y racistas antinmigrantes que sueñan con un etno-Estado sin gente de color. Rodeados y protegidos por miembros de milicias paramilitares, que se multiplicaron ominosamente durante el gobierno de Obama, armados hasta los dientes.’
EL MONOLOGO DE RICARDO (HAMLET) MONREAL
Después del tan comentado procedimiento mediante el cual el todopoderoso dirigente máximo de MORENA, el impoluto abanderado de la "honestidad valiente", con la idea de disimular el dedazo que él mismo orientó hacia su criatura política y socia financiera, Claudia Sheimbaun, a quien burdamente, como "resultado" de una misteriosa encuesta, hizo triunfadora para nominarla "coordinadora Territorial" en la CDMX (un mal disimulado acto anticipado de campaña), las críticas de propios y extraños no se hicieron esperar.
De los competidores, la actitud de Martí Batres y Mario Delgado no causa sorpresa por su entreguismo característico hacia el Patrón, pero quien no parece hasta la fecha conforme con la opacidad con la que se impuso la "nomenklatura" (Monreal dixit), se encuentra con el dilema, a la manera del personaje de Shakespeare, Hamlet: ser o no ser.
Porque no se puede dejar de lado el hecho de que Monreal es un político formado, con amplia trayectoria adquirida a su paso por ambas cámaras del Congreso Federal, por la gubernatura de Zacatecas y ahora como Jefe de la Delegación más importante de la CDMX, la Cuauhtémoc, y por lo mismo posee un sólido capital político que para muchos debería apostar como candidato a gobernar la Ciudad Capital, no con ánimo de revancha sino como una aspiración válida en un animal político como es el zacatecano.
Es de entender que Monreal no quiera colgarse de alguna formación política de las ya existentes, pero sería de esperar que alguna organización social lo postule como candidato ciudadano, lo cual seguramente atraería el apoyo de muchos militantes de varios partidos y su candidatura, con una bien diseñada campaña electoral, tal vez le redituaría los votos suficientes para alcanzar un triunfo indiscutible. (Francisco Javier Fonseca, Corresponsal en Querétaro)
PEDRO KUMAMOTO
El hecho de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación haya declarado como constitucional la iniciativa denominada ’Sin voto no hay dinero’, promovida por el único diputado federal independiente jalisciense Pedro Kumamoto Aguilar, llenó de felicidad al gobernador Aristóteles Sandoval Díaz, a su partido el PRI, más no a los seguidores y diputados del Verde Ecologista, Morena y Nueva Alianza que estaban renuentes a aceptar tal decisión suprema, pues no quieren que les quiten dinero en las elecciones por venir.
La Ley también llamada ’Kumamoto’ que permitirá reducir financiamiento público a los partidos entrará en vigor a partir de 2019; representa que en Jalisco el dinero para ese fin se reducirá en un 60 por ciento, ya que con un solo cambio a un artículo de la Constitución y uno de la Ley General de Partidos Políticos, la propuesta del diputado federal generaría un ahorro total de casi 305 mil millones de pesos al año, cifra nada pequeña y que producirá en el ánimo social nacional un aplauso generalizado: el hartazgo popular viene siendo evidente desde hace muchos años en ese renglón de gasto público, considerado como inútil, dispendioso e irracional ante tanta carencia. (Ricardo Alcalá, Corresponsal en Jalisco).