Las revoluciones son deseables por ser generadoras de grandes cambios y transformaciones sociales, señaló el periodista y escritor Julio César López Arévalo, al presentar su libro ’La Revolución Imposible’, libro en el que narra historias de la guerrilla en nuestro país.
Al participar en la tradicional reunión de trabajo con integrantes del Club Primera Plana, destacó que esta obra literaria es reveladora, ya que describe luchas y rupturas internas, secretas hasta hoy, de uno de los movimientos armados, insurgentes más importantes del siglo pasado y el actual: el Ejército Popular Revolucionario (EPR), cuya presencia en territorio nacional fue muy activa en la década de los 90’s, con mayor alcance en 2006.
Ante integrantes del Club Primera Plana el periodista chiapaneco expuso las peripecias que vivió durante su labor reporteril, cuando colaboraba para la revista Proceso. Su experiencia en la búsqueda de noticias en condiciones difíciles, le permitió entrevistar por primera vez a importantes líderes de dicho grupo armado (EPR), en la Sierra Madre Oriental, donde confluyen los Estados de Veracruz, Hidalgo y Tamaulipas.
’Mi amigo Guillermo Correa (destacado periodista de la revista Proceso), ha de recordar que no fueron pocas las dificultades que sorteamos para llegar a ese lugar agreste para entrevistar a los comandantes José Arturo, Francisco, Antonio y Victoria, en agosto de 1996’, refirió.
La presencia de los periodistas fue aprovechada por dichos personajes para dar a conocer su Manifiesto de la Sierra Madre Oriental e hicieron público que el EPR surgió el 1 de mayo de 1994, a 4 meses después del alzamiento zapatista en Chiapas, con la participación de 14 organizaciones armadas.
Este y otros temas, son parte del contenido de su libro ’La Revolución Imposible’, en el que destacan dos personajes protagonistas: uno real, el Gordito de Espejuelos, viejo militante de la denominada Liga Comunista 23 de Septiembre y del Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo (PROCUP), y otro imaginario, Helena, la guerrillera pelirroja, quien acompaña al narrador en toda la trama.
Entre las anécdotas que incluye en su libro, Julio César comentó que ante la incredulidad del entonces Secretario de Gobernación, Emilio Chuayffet sobre la insurgencia del EPR, del que opinó que ’era pura pantomima’, los comandantes de esta agrupación, concedieron una segunda entrevista, en la Ciudad de México, para demostrar lo contrario, entrevista que fue publicada en la revista Proceso bajo el título ’Estamos en Todo el País’.
Otra de las historias que registra en su libro es la ruptura del EPR, cuando el comandante Antonio se separa de la organización y forma el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), junto con él se fue casi toda la estructura armada del EPR en Guerrero y con ellos la militancia.
En su obra literaria el autor revela la existencia de documentos internos que el comandante Antonio elaboró para justificar la ruptura. Uno de éstos tiene como título, ’¿Escuchan Compañeros?’; otro, ’Ustedes y nosotros’; y un tercero, ’Este no es el partido al que nosotros ingresamos o la profecía autocumplida’.
Relata que las diferencias internas eran insalvables desde 1997, debido a que mientras el EPR original se mantenía en el proceso de acumulación de fuerzas, dentro de su estrategia de la guerra popular prolongada, el comandante Antonio ya pensaba en una insurrección en el año 2000, lo cual no sucedió, ya que fue detenido el 19 de octubre de 1999 en las afueras del café ’Pekín’ de la Ciudad de México, después de una reunión que tuvo con una mujer a la que se le conocía como la juchiteca, quien se supone fue quien lo entregó.