Cronolíneas de México
Hector Murillo Cruz
Impresiona la lectura de un reportaje incluido en la edición de la revista Proceso, firmado por Columba Vértiz de la Fuente, en la cual la popular actriz tamaulipeca de cine, radio y TV, Cecilia Suárez asiste –como oradora- al lanzamiento de la Iniciativa Spotligth de la Unión Europea, (UE), y la Organización de la Naciones Unidas, (ONU), para terminar con la violencia contra las mujeres y niñas.
Ambos organismo mundiales obedecen a la necesidad de frenar el asesinato de 12 mujeres por día en sólo 5 naciones latinoamericanas: Argentina, El Salvador, Guatemala, Honduras y, México: dentro de él la circunscripción de mayor peligro, el estado de México, desde hace casi una década. El escándalo estalló con el caso del psicópata Juan Carlos Hernández y su pareja. Pero en esa provincia se cometen 400 homicidios por año de mujeres.
Me sorprendió gratamente la inclusión de la Suárez -defensora de los derechos humanos-, en el cuerpo del ejemplar 2189 de tal semanario, referido al acontecimiento celebrado el 27 de septiembre de 2018, en la sede de la ONU en Nueva York, en la cual se dan los créditos a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, (OCDE), al Secretariado del Sistema Nacional de Seguridad Pública de nuestro país y al libro Ellos hablan, de Lydia Cacho, (Grijalbo, México, 2018).
La autora del discurso se refiere a la aparente diferencia de hombres y mujeres y al ’ejercicio constante y cada vez más cruel de la violencia.’ Y dice la de la voz: ’Sobre esta idea nace el patriarcado, este patológico sistema de creencias convertido en modo de pensar, de actuar, de ser y proyectar que sitúa a mujeres y hombres en puntos distantes, desiguales, injustos, dolorosos y por demás absurdos.’… ’El patriarcado nos destruye por igual. Es urgente admitirlo. Soy mexicana. El mundo entero conoce los gravísimos problemas que enfrentamos en mi país, resultantes todos de esa visión patriarcal, que nos domina y que padecen, con especial crueldad, las mujeres, las niñas y los niños.’
Traigo a cuento citas de la obra de Carrillo Castro: ’Pensadores y estudiosos de la talla de Joseph Campbell, Erich Fromm, Marija Gaimbutas y Riane Eisler, entre otros contemporáneos, parecen estar convencidos de la existencia de una época previa a lo que conocemos actualmente bajo el modelo-político patrilineal, en la cual parecería haber existido una mayor armonía entre los sexos.’
Y se remonta a los clásicos: ’En Atenas este proceso gradual pudo haber ocurrido más o menos de la siguiente manera: Se atribuye al legendario Cécrope –nacido bajo el anterior modelo consanguíneo-matrilineal y al que la tradición reconoce rey de aquella ciudad- haber establecido el matrimonio de tipo patriarcal y la filiación patrilineal. Sin embargo como no habría conseguido alterar la estructura misma del modelo consanguíneo, (…) se habría quedado a la mitad del camino y, por esta razón, se solía representar su efigie como la de un monstruo mitad-hombre mitad-serpiente pues habría permanecido todavía ligado a esas monstruosas criaturas, las serpientes (o dragones), símbolos del modelo consanguíneo.’ (El Dragón y el Unicornio’, por Alejandro Carrillo Castro, Ediciones Cal y Arena, 1996)
FUERA DE MÉXICO TODO ES NUEVA YORK
No quisiera caer en error al comentar lo siguiente, respecto a la forma de vida actual de quien habita en los Estados Unidos de Norteamérica. No sabría decir si está bien o mal, correcta o incorrectamente; lo cierto es: los estadounidenses a comparación con nosotros los mexicanos llevan una vida diferente, muy diferente: dos semanas de estancia en parte del lado Este del país más poderoso del mundo bastaron para observar la enorme diferencia entre los dos naciones.
En Massachusetts, en la ciudad de Boston donde se encuentra la Universidad de Harvard, se observa y siente un ambiente de alta calidad de vida, progreso y educación que llega a todos los niveles sociales. Hay contraste marcado respecto a otros estados norteamericanos como los cercanos a la frontera mexicana donde la gente convive en un ambiente más provinciano, menos cosmopolita. Muy latino. Se ve cómo las mismas ciudades, los centros habitacionales, comercios y empresas guardan estándares económicos elevados; sólo hay que ver el parque vehicular, la infraestructura en carreteras, forma de vestir y por supuesto la alimentación, ahora muy de moda con todo lo naturista o vegano. Eso sí, por todo se paga, alto costo por vivir ’mejor’.
En la ciudad de Nueva York el caso es sumamente distinto a Boston: para empezar en ’La Babel de Hierro o Gran Manzana’ todo, absolutamente todo es basado en el tiempo y dinero. Impresionantemente grande, todo fastuoso, representativo del poder económico y bélico, sello de los Estados Unidos. En Nueva York se estima que se hablan por lo menos 300 diferentes lenguas, dando idea de la complejidad social en cual habitan casi nueve millones de personas en cinco distritos que sostienen sus famosos centros comerciales, financieros y culturales arropados por la famosa estatua de la Libertad. Pero también por trágicos recuerdos como la caída de las Torres Gemelas derribadas en los atentados del 11 de Septiembre de 2001, acto que cambió para siempre el rumbo del planeta. Así que a gozar nuestro bello México mientras se pueda. (Ricardo Alcalá, Corresponsal en Jalisco).
COMENTARIO A TIEMPO
Tomamos del archivo o acervo de la biblioteca virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, la siguiente cita histórica que da cuenta de nuestro arraigo con la milenaria China, que suscribe el catedrático, Héctor Fix Zamudio:
Exactamente el 14 de febrero de 1972 México establece relaciones diplomáticas con la República Popular de China, el presidente Luis Echeverría Álvarez juega un papel determinante para ello, y desde esa década de los 70 México ha confirmado su interés permanente por estrechar y hacer crecer sus vínculos con China por ello desde entonces todos los presidentes de México han realizado visitas de Estado a ese país desde el propio Echeverría hasta el actual, Enrique Peña Nieto. (Teodoro Rentería Arróyave).