EN LAS NUBES

Es mes de ofrecer flores

Carlos Ravelo Galindo

Es mes de ofrecer flores

Cultura

Mayo 01, 2020 14:56 hrs.
Cultura Nacional › México Ciudad de México
Carlos Ravelo Galindo › Club Primera Plana

Cincuenta y seis años de doble felicidad y dicha queridos Silvia Villagómez y Teodoro Rentería Arróyave. Sus amigos hermanos junto con sus hijos Teodoro Raúl y Gustavo, sus esposas y nietos brindaremos con placer infinito por ustedes.
Con mucho, mucho afecto lo siguiente:
La tierra ofrece las flores como respuesta.
En lo profundo de sus raíces, todas las flores mantienen la luz. La tierra ríe en las flores.
Siempre hay flores para aquellos que quieren verlas.
La naturaleza es mi medicina.
Lo mejor de los animales es que no hablan mucho.
Un pájaro no canta porque tiene una respuesta, canta porque tiene una canción.
A bote pronto una frase de Aristóteles.
’La naturaleza no hace nada incompleto ni nada en vano’.
Y doña Rosa María Campos irrumpe con una elegía de
la Madre Tierra que desde hace años nos advierte: ’Estoy enferma, agotada, no me dan tiempo para restaurarme’.
’Habla Gea
No se dan cuenta hijos míos, que cada vez que perforan mi corteza con una prueba nuclear subterránea o me arrojan una bomba sobre la superficie del mar, recibo de parte de ustedes un sin fin de vibraciones equivalentes a ondas de choque, que recorren todo mi cuerpo y rompen mi estructura cristalina, dañando mis placas tectónicas.
Entiendan mi sentir, es como si a ustedes les perforaran los dientes sin detener la tortura dejándolos, imposibilitados para recuperarse, recobrar su equilibrio y menos para sanarse a sí mismos.
Hijos míos, tuvo que llegar la pandemia para que ustedes empezaran a reflexionar sobre sus constantes agresiones a La Madre Tierra y empezaran a ser amables conmigo, como lo serían con su madre o cualquier familiar enfermo.
Por favor, muéstrenme la misma compasión y respeto que mostrarían a su propia madre, porque yo soy su Madre.
Ustedes brotaron de la tierra y a ella regresarán cuando se mueran
Por favor, ámense, miren desde sus ventanas a los árboles, las flores. Procuren embelesarse con los ojos de sus hijos y de todos sus seres amados, Y Celebren que existen, que yo existo.
Les he dado mi amor y generosidad durante millones de años; nunca he pedido nada, solo hoy les pido a cambio un solo día de descanso y estar en paz.
En este día, también les pido, dejen a un lado toda su cólera, el odio, la maldad, el estar a la defensiva y la avaricia. No le hagan daño a ningún ser vivo. Será un buen descanso para ustedes al igual que para mí.
José Antonio Aspiros Villagómez nos platica así sobre lo escrito ayer.
’Estimado amigo:
A varios de los novelistas que Margo Glantz calificó dolosamente "de la onda" sí los llegué a leer, porque son mis contemporáneos.
René Avilés Fabila y Gustavo Sainz me llevaban cuatro años, pero José Agustín y Parménides García Saldaña nacieron en el mismo año que yo, y el segundo de ellos fue mi compañero en la Secundaria # 3.
Parménides -protegido, o al menos gran amigo de Elena Poniatowska y cuya novela ’Pasto verde’ fue su guía en la vida- murió hace casi cuatro décadas por sus excesos, y José Agustín -experto en contracultura y en rock- vive en Cuautla con crisis de salud desde que tuvo un accidente en 2009.
Además de sus novelas, escribió una crónica en tres tomos muy interesante, titulada ’Tragicomedia mexicana’, que inicia con el fraude electoral de 1940 contra Almazán y abarca toda la vida posterior del país en lo político, social y cultural.
Alguna vez escribí que a Agustín faltaba que le dieran el premio nacional de literatura, y al poco tiempo se lo entregaron junto con el del maestro Vicente Leñero.
No por mi escrito, desde luego, sino por coincidencia y, sobre todo, por sus propios méritos.
Los de la onda no hicieron la gran literatura, pero sí influyeron en su generación y, sobre todo, Margo Glantz los puso en la escena cultural. Salud. A’.
Y más sobre la naturaleza. Van.
Los árboles que tardan en crecer llevan la mejor fruta. (Molière)
Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza. (Jean-Jacques Rousseau)
En la naturaleza no hay recompensas ni castigos, hay consecuencias. (Robert Green Ingersoll)
Si realmente amas la naturaleza, encontrarás la belleza en todas partes. (Vincent Van Gogh)
En la naturaleza nada hay superfluo. (Averroes)
El hombre ha hecho de la tierra un infierno para los animales. (Arthur Schopenhauer)
La tierra ofrece lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre. (Mahatma Gandhi)
La naturaleza provee una comida gratis, pero solo si controlamos nuestro apetito. (William Ruckelshaus)
En todo paseo en la naturaleza uno recibe mucho más de lo que busca. (John Muir)
La naturaleza no es un lugar para visitar. Es el hogar. (Gary Snyder)
La tierra es donde todos nos encontramos, donde todos tenemos un interés mutuo, es lo único que compartimos. (Lady Bird Johnson)
La riqueza que alcanzo viene de la naturaleza, la fuente de mi inspiración. (Claude Monet).
El cielo está bajo nuestros pies, tanto como sobre nuestras cabezas. (Henry David Thoreau)
La naturaleza provee excepciones a la regla. (Margaret Fuller) Me siento más confiado que nunca de que el poder para salvar el planeta reside en el consumidor individual.
craveloygalindo@gmail.com


Ver nota completa...

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante una vez al mes y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.