Cuatro de enero, Día del Periodista en México


Artículo

Cuatro de enero, Día del Periodista en México
Periodismo
Enero 03, 2026 10:40 hrs.
Periodismo ›
José Antonio Aspiros Villagómez › Club Primera Plana

Permítanme compartirles, entrecomillado y comentado, lo que leí en un breve artículo escrito en 2003 por el maestro Emmanuel Carballo acerca de Manuel Caballero, quien falleció el 4 de enero de hace un siglo y, en cuya memoria, en esta fecha se celebra en México el Día del Periodista.

Carballo (1929-2014) fue un destacado escritor, periodista y crítico literario con quien tuve un trato amigable cuando fue colaborador de la agencia informativa Notimex, donde yo estaba a cargo del servicio editorial. Y Caballero (1849-1926) fue un paisano suyo de Jalisco que ’hizo respetar la profesión’ de periodista en México, algo que por desgracia ya no ocurre actualmente en este país.

En pocas palabras, lo que según Carballo hizo Caballero, fue traer de Estados Unidos el ’periodismo nuevo’ y lo implantó en un periódico que fundó en Guadalajara. Él ’no fue periodista de frondosos editoriales como (Francisco) Zarco’, ni publicaba ’inflamado por odios sectarios o por pasiones del momento’ como el oaxaqueño Rafael Reyes Spíndola (también considerado fundador del periodismo moderno), sino que ’ennobleció la profesión’ al escribir ’clara, modesta y llanamente’.

Según Carballo, la ‘story’ (noticia o relato), la ‘head line’ (título o encabezado) y el ‘streamer’ copiados del diarismo estadunidense, ’fueron su mundo’, y lo que le interesaba era ’el arte de poner cabezas, en el que llegó a ser un maestro, y el reportaje’. Lo de ‘streamer’, me parece, fue necesariamente en un sentido distinto a como se conoce ahora.

Y también a su juicio, ’si ahora no se niega lugar en un banquete a un reportero, sí los personajes lo cortejan, si el público lo lee con interés, se debe a Caballero, que fue quien hizo respetar la profesión y admitir esa especial literatura’. No olvidemos que esta fue la opinión de Emmanuel Carballo hace 23 años, y que seguramente hoy no refrendaría, pues en la actualidad hasta de ’terrorismo’ han sido acusados los periodistas, se les agrede y asesina por lo general impunemente, y se les ha atacado desde las más altas tribunas gubernamentales.

Una persecución que desde luego no es nueva y Carballo lo señaló en referencia a Caballero, al escribir que éste contribuyó a ’que se estableciera la libertad de prensa, que quizá algún día se alcance, porque por ella sufrió prisiones, golpes, injurias, denuestos y desprecios’. Por todo ello muchos colegas y sus asociaciones han señalado que en este Día del Periodista nada hay que celebrar, y -salvo escasas excepciones- ni quien haga caso de sus exigencias de justicia en los casos de homicidio de numerosos informadores.

Tengo a la vista un ejemplar de El Monitor Republicano (1890) y otro de Regeneración de principios del siglo XX con la fecha borrosa. Primeras planas en ambos casos, llenas totalmente de texto a seis columnas sin ningún descanso, y sólo un pequeño encabezado al principio: Boletín del ’Monitor’, titula el primero a una columna, y Los Sucesos de Cananea. La verdad completa, mencionan a dos columnas el título y el subtítulo del otro.

Periodismo denso y subjetivo -de opinión- en ambos casos, y lo que hizo Manuel Caballero fue publicar noticias y reportajes, información de interés para el público con encabezados descriptivos, aunque no exenta de sensacionalismo, a juzgar por el ejemplo citado por Carballo en 2003, y que diez años después leí idéntico en otros medios:

’Su información sobre el asesinato de este excelente y malaventurado gobernador (de Jalisco, general Ramón Corona) hizo subir las ventas de su periódico, de manera descomunal para provincias. Y uno de los arbitrios que discurrió fue divertido: hizo que el muchacho que daba vuelta a la rueda de la prensa pusiera la mano empapada en tinta roja en todos los ejemplares que salían a la calle. Y los excelentes burgueses se horrorizaban pensando que (el homicida) Primitivo Ron en persona había colocado la diestra, empapada en sangre del héroe, sobre la hoja que llevaba en el bolsillo.’

Tal suceso tuvo lugar en noviembre de 1889, y en 2018 lo recordó en el diario La Crónica de hoy la periodista Bertha Hernández, para quien, con esa ’iniciativa’, Caballero dio ’identidad y personalidad’ a las noticias de policía que hoy se conocen como ’la nota roja’.

En la historia del periodismo en México, Manuel Caballero quedará como el iniciador del reporterismo, que consiste en salir a la calle a cubrir sucesos y buscar noticias, y luego escribir desde simples notas, hasta entrevistas, crónicas y reportajes, todos ellos géneros informativos, no de opinión que van aparte.

Según el sitio cambiodigital.com.mx (4-I-2013), ’todos los historiógrafos que han seguido la trayectoria del periodismo nacional’ coinciden en que Manuel Caballero fue ’el iniciador del reporterismo en México, por haber sido quien, primero que ningún otro, introdujo en los diarios capitalinos de la época finisecular, la forma sensacionalista de presentar las principales noticias en sus páginas’.

Ya que, antes de él, ’era costumbre ofrecer las informaciones en simples y escuetas gacetillas (transcritas), ya que los redactores de la prensa metropolitana no se preocupaban de darles una forma original, a base de sus investigaciones personales’, o sea, no reporteaban.

Pero hasta lo que innovó Caballero ahora es historia, pues los sitios digitales vinieron a trastocar lo que aprendimos muchas generaciones de periodistas: poner la noticia en el encabezado y el primer párrafo de la nota, y después el contexto que actualmente escriben al principio. Así, antes comenzábamos directamente con -por ejemplo- ’Falleció Fulano de Tal’, y ahora encabezan: ’Muere famoso personaje. Aquí te contamos todo’.

Cada época ha tenido lo suyo y lo que no cambia es el ánimo de felicitar cada 4 de enero con motivo del Día del Periodista a todos los colegas, muchos de ellos apreciados amigos, y destacadamente a quienes -con su respectivo título profesional- ejercen o han ejercido esta actividad dentro de la familia: mi esposa Norma Lydia, mi hija Diana Araceli y mi nieta Diana Laura.

Ver nota completa...

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante una vez al mes y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.

Cuatro de enero, Día del Periodista en México

Éste sitio web usa cookies con fines publicitarios, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de uso de cookies.